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Padre, eres mi ídolo

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  Padre, eres mi ídolo Padre, eres mi ídolo Lo soportas todo con entereza En el camino de la vida  Sabes mover tus piezas. Los años coronaron tu frente de sabiduría Aconsejas a tus hijos con ternura Les enseñas a luchar con bravura. Padre te enciendo cirios de gratitud Beso tu frente bendita Porque supiste entregar tus mejores hojas del árbol inmolado de tus sacrificios. Por tus hijos Por tus hijos todo lo soportaste. Fuiste siempre el amigo, el fiel compañero en la dura prueba cuando el sol ya no abrigaba. Tú eres es aurora cuya esperanza se renueva. Alegría del hogar, fuego encendido de amor, nunca nos abandones. Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados    

AZUCENAS BLANCAS PARA MI PADRE

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    AZUCENAS BLANCAS PARA MI PADRE  Es de madrugada,   llora mi alma sin consuelo,   y con el corazón destrozado   pinto azucenas blancas de despedida para mi padre.     Padre, hoy pinté azucenas para ti,   las hice muy bellas como te gustaban,   son blancas, porque representan todo el amor puro que me inspiras,   porque fuiste un corazón bueno,   un gran padre y abuelo.   Tus pisadas aún en mi alma siento,   pero su voz es apagada,   como ecos lejanos, los siento en acentos de aciaga despedida.     ¡Oh padre amado!   Tu recuerdo insigne siempre latirá en mi memoria,   ¡Cómo me duele hasta los huesos tu partida!   No hay bancos de consuelo hoy para mí por ningún lado,   ¡Fueron tantas avenidas que recorrimos juntos!   Cuando el terremoto arreciaba para mí   tú siempre estabas allí,   er...

¡OH PADRE MÍO!

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  ¡ ¡OH, PADRE MÍO!  ¡Oh, padre mío, cielo de ternura abierto! En mis manecillas infantiles aún se columpian rosas de amor por ti, ¡Tu sol permanece,  vibrante , despierto!   Ruedan las agujas del tiempo, y los aromas de tus besos, manzanos de oro, ¡Aún se sienten aquí, tan frescos!   Nos sentamos en los minuteros, mantenemos estáticos los momentos vividos  juntos: ¡Cuánta leche de cuidados en mi infancia! ¡Cuánto lápiz de dedicada enseñanza! ¡Cuántos consejos gavillas doradas! Y cuánto:  "Elvira, estudia, trabaja; la vida es dura, sin ventaja"   Hoy el reloj traicionero de la distancia nos separa con jactancia, pero tus efluvios, ¡padre santo! Horadan cada milímetro de mis células; ¡Remecen mi alma, en lirios de intensa gratitud!   ¡Loa a ti, padre, nardo albo! Tu recuerdo, no  muere en las agujas del tiempo tirano, porque tu obra egregia, mi hostia de amor; ¡Es laurel puro, inmortal!   Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derech...